Santo Domingo, República Dominicana, 22 de enero.— Heliconia Projects inauguró Where Memory Takes Shape, una exposición colectiva presentada en Casa de Campo, La Romana, que reunió obras de Emiliana Henriquez, Mahsa Tehrani, Adelisa Selimbasic, Natia Lemay y Emily Pope. La muestra exploró la figura humana como un espacio donde la memoria, la experiencia y el paso del tiempo se inscriben en el cuerpo a través de la pintura contemporánea, y se desarrolló además como una iniciativa con propósito social, destinando los fondos recaudados a apoyar la labor de la Fundación MIR, organización dedicada al desarrollo y bienestar de comunidades en la República Dominicana.

A lo largo de la historia del arte, la figura humana ha ocupado un lugar central como medio para reflexionar sobre la creencia, el orden, la intimidad y las estructuras sociales. Desde el retrato clásico hasta la figuración moderna, el cuerpo ha funcionado como una superficie sobre la cual se proyectan sistemas de valores y significados, sin desligarse nunca de la experiencia vivida: aquella marcada por el trabajo, el desplazamiento, la devoción y el deseo.
En este contexto, Where Memory Takes Shape propuso una lectura del cuerpo como un territorio donde la memoria se acumula de forma gradual y desigual, muchas veces fuera del alcance del lenguaje. En las obras presentadas, el cuerpo apareció moldeado por el tiempo y cargado de huellas de lo vivido, sin ofrecer narrativas literales. Las posturas, los gestos y la quietud de las figuras adquirieron mayor relevancia que la acción, estableciendo un diálogo con tradiciones artísticas que han entendido la figura como reflejo de la vida interior y contenedor de emoción, experiencia y, en algunos casos, trauma.
Un marco conceptual clave para esta aproximación se encontró en Camera Lucida de Roland Barthes, donde el autor describe una forma de mirar determinada por un detalle que interrumpe la interpretación racional y provoca una respuesta íntima en el espectador. Barthes distingue entre el studium, la información cultural, histórica y simbólica que una imagen comunica, y aquello que lo quiebra. Desde esta perspectiva, el cuerpo se presentó como evidencia de haber existido en el tiempo: toda imagen corporal contiene una conciencia implícita del paso del tiempo y de la mortalidad, convirtiendo al cuerpo en un marcador de duración y vulnerabilidad.
Los interesados están invitados a contactar a Nicole Bainov y Elsa Maldonado para coordinar su visita, escribiendo a [email protected] y [email protected], o a través del Instagram @heliconiaprojects, con el fin de agendar su cita y conocer de cerca esta propuesta artística contemporánea que articula memoria, cuerpo y compromiso social.
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