(San Juan, Puerto Rico – domingo, 16 de agosto de 2026) – La baladista y cantante pop latino, la cubana Lena Burke, sabía lo que se jugaba cuando entró al escenario de la Sala de Festivales del Centro de Bellas Artes de Santurce, para ser la figura principal del proyecto: Azúcar: 100 años de Celia Cruz.
Digamos que el reto sumado al riesgo fue grande. Después de todo, su caminar por la música tropical, esa que incluye rumba, guaracha, son, guaguancó y la llamada salsa, entre otras disciplinas, es relativamente nuevo.
Pero, Burke, además compositora cubana radicada en Miami, Estados Unidos, le metió ganas al proyecto producido por el boricua Rafo Muñiz y por la reacción y respaldo del público que dijo presente en el evento el sábado en la noche, podría decirse que salió airosa y más.
Celia Cruz nació el 21 de octubre de 1925 en La Habana, Cuba, y falleció el 16 de julio de 2003 en Nueva Jersey.
Burke no salió a imitar a Celia Cruz. Tampoco hizo un ‘tributo’ con el que hoy se honra el legado de artistas ya fallecidos.
Y claro que hubo retos y riesgos. Burke no es una salsera establecida, aunque bien pudiera hacer carrera en esa onda. Ella misma ha dicho que no lo descarta.
La actriz, cantante, compositora y pianista, salió a ganarse el respeto del público. Con su arte, su talento, su voz, interpretando a Celia Cruz, pero a su modo, con un estilo propio, no forzado, obviamente enmarcado en lo que fue, es y será la llamada Reina de la Salsa.

Dueña de un instrumento vocal de usted y tenga, diminuta en estatura, a Burke le sobra fuerza escénica, carisma, don de gente y presenta un dominio de su voz, matizada con altos, bajos e intermedios, con los que paseó la agenda musical de la noche.
Y en el espectáculo, aunque la gran protagonista era la figura de la Reina de la Salsa, tocaba a Burke interpretar y ganarse a un público, que por su perfil demográfico (edad), vivió y se disfrutó, la música de Celia a todo vapor en su juventud y en años de madurez.
Además, en el escenario acompañaba a Burke, lo que parecía ser un ‘tren que arrollaba’ con el talento de los músicos de la Orquesta Filarmónica Arturo Somohano de Puerto Rico, bajo la dirección del veterano arreglista y pianista, el boricua Isidro Infante.
La orquesta y sus miembros se lucieron con solos de timbal, conga, violín, trompeta, piano, flauta y trombón a lo largo del espectáculo.
Burke interpretó 16 de los grandes temas que Celia Cruz hizo famosos alrededor del mundo.
Un tema en particular, ‘A Celia’, compuesto por Burke y Carlos Alvarez, fue el número 17 que cantó en el escenario.
Este tema lo grabó el pasado año junto a Gilbertito Santa Rosa, Víctor Manuelle, José Alberto ‘El Canario’, e India, con el arreglo de los metales del maestro boricua Cucco Peña y en el piano el afamado maestro cubano Gonzalo Rubalcaba.
Burke tiene líneas de sangre de primer nivel como cantante por parte de su abuela Elena y su madre Malena Burke. Además es dueña de un salero y compostura habanera que le viene de cuna. Ya eso es ganancia y lo utiliza a su favor a la hora de cantar los temas de la Reina Rumba.
La velada artística comenzó cerca de las 8:45 de la noche y la Filarmónica abrió con el tema ‘Obertura’, un tipo de pasaje musical instrumental de varios temas grabados por Cruz.
Entonces entró Burke, con vestido rojo, de flecos, bien de rumbera y con el pelo suelto, para interpretar el tema ‘Yo viviré’ que grabara Cruz, y que hiciera famoso en su versión en inglés Gloria Gaynor (I will survive).
“Esta canción es como Celia misma, ya es inmortal. Sobrevivirá por siempre”, dijo Burke en su primera de muchas intervenciones y diálogos con el público.

La compositora del tema ‘Veo Veo’, himno al exilio cubano, pasó a interpretar su tema ‘A Celia’, que de paso ya se escucha en las estaciones de radio de Puerto Rico.
Y desde este tema en adelante, el asunto cambió un tanto. La gente fue cayendo de a poquito.
La siguiente canción, ‘Guantanamera’, alteró todo el ambiente en la sala y de ahí en adelante esa fue la tónica del espectáculo.
Con ‘Guantanamera’, tema con el que Celia Cruz ‘recorrió’ el mundo, algunos cantaron, otros hicieron coro, otros se levantaron de su asientos y dieron su bailadita. Una pareja sacó su bandera cubana, y comenzó en grande el carnaval.
En el escenario había vestidos que alguna vez utilizó Celia Cruz para sus distintos conciertos, De hecho, uno de ellos pasó a ser parte de la exhibición del Salón de la Fama del Rock ubicado en Ohio, al cual Celia, ‘La guarachera del mundo’, pertenece. Además en la pantalla detrás del escenario, siempre hubo fotos variadas de Celia desde su niñez y juventud en Cuba, hasta de conciertos famosos y otros con un sinnúmero de artistas con los que compartió a lo largo de su carrera. Todo esto lo custodia Omer Pardillo Cid, albacea del legado de Celia Cruz.
Los siguientes temas: ‘El yerbero moderno’, ‘Caramelo a kilo’, ‘Drume negrita’ (una canción de cuna que Burke cantó mientras tocaba el piano, ‘Tu voz’, en donde también tocó el piano, siguieron al repertorio. En estos dos últimos temas Burke hizo gala de su tesitura y dulzura musical en su voz.
Luego vino el tema ‘Cúcala’ que grabaron a dúo para La Fania y para la historia, Ismael Rivera y Celia Cruz. Burke la cantó acompañada del pianista de la noche y cantante salsero Carlitos García, y fueron de puro deleite para el público.
Vale destacar que en cada tema cantado por lo general Burke respetó cada soneo y fraseo que hiciera celia en su canciones.
Ese primer acto musical cerró con los temas ‘Burundanga’ y ‘Bemba Colorá’. Ya a estas altura cantar y bailar eran la pauta de la noche. Burke irradiaba felicidad ante el respaldo de la gente presente en la sala.
Si la primera parte de la velada fue buena, la segunda fue mejor. Burke regresó con un vestido negro y esta vez con el pelo recogido tipo moño.
Los arreglos de Isidro Infante y del músico y arreglista dominicano Amaury Sánchez le dieron un gran protagonismo a la orquesta.
Con el tema instrumental ‘Dime’, que dirigió el actual director de la Filarmónica José Manuel Febus, abrió la segunda tanda del espectáculo. Entonces Burke vino con pura candela al escenario. Lo temas ‘Toro Mata’, ‘Soy antillana’, composición de la cubana-boricua Marilyn Pupo, quien estuvo presente en el evento, y ‘Usted Abusó’, que grabara Celia con Willie Colón y que Burke cantó acompañada del maestro Cucco Peña. Le siguieron los temas ‘Rie y llora’, ‘La negra tiene tumbao’ y ‘Quimbara’. Sobra decir que el público hizo coro, cantó y bailó todo el tiempo a estas alturas del espectáculo.
La noche cerró con el tema que es sin duda el gran éxito internacional de Celia Cruz, ‘La vida es un carnaval’, del compositor argentino Víctor Daniel y arreglos de Infante en el álbum de estudio Mi vida es cantar (1998). Con ésta última canción de la noche la gente lo gozó de principio a fin para despedirse de Burke y disfrutar del legado de Celia Cruz.
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